Un Arquitecto Suelto en Netflix

Hay situaciones en las cuales uno puede mirar un documental como un simple entretenimiento. Esta vez decidí hacerlo de otra manera.

Me propuse mirarlo con ojos críticos, para aprender (primero), pero dejando a un lado el preconcepto de que todo lo que lo que se publica es lo mejor.

Y las cosas que pueden descubrirse TE VAN A ASOMBRAR.

Si ya lo viste, veamos hasta dónde coincidimos. Si todavía no lo has hecho, esto podrá ayudarte a verlo con otros ojos.

“Las Casas Más Extraordinarias del Mundo” (con ojos de arquitecto)

Hace poco tiempo terminé de ver la primera temporada de la nueva miniserie documental de Netflix ,“The World´s Most Extraordinary Homes”, (algo así como “Las Casas Más Extraordinarias del Mundo”).

En ésta se muestra una variedad de increíbles casas diseñadas por arquitectos en lugares extremos del mundo, en las cuales los conductores pasan una día completo, contándolas y viviéndolas como un hogar.

Confieso que me ha producido sensaciones contrapuestas, y como de un documental de arquitectura se trata, me pareció útil comentar algunas cosas, con las que podrán coincidir o no quienes la hayan visto.

En primer lugar, te adelanto mi opinión: la recomiendo ampliamente, aunque no solo por los motivos que cualquiera pueda suponer.

Sin misterios, y con la pasión de un simple arquitecto espectador, voy a tratar de contarte las primeras cosas que pasaron por mi cabeza luego de ver este documental de Netflix:

1) La Creatividad del Diseño Arquitectónico

En primer lugar me declaro un admirador de la CREATIVIDAD en sí misma, venga de donde venga. En este caso desde la arquitectura.

Aunque muchos dicen que no existe, yo en cambio, soy un firme creyente en eso de la “sana envidia”.

Se puede admirar a la Gioconda y al mismo tiempo desear haber tenido la mitad de la creatividad de Leonardo Da Vinci. Y sin necesidad de envidiarlo malamente.

Imaginen entonces que para un arquitecto, ver el despliegue creativo en el diseño, en los planteos arquitectónicos o en los detalles constructivos, es un placer visual, que también puede generar ansias de querer tener la misma destreza que el otro (bueno, algo así como envidia), aunque en este caso, desprovista de malos sentimientos hacia los diseñadores.

He visto este documental de arquitectura con la mente abierta y preparada para observar (y absorber) nuevas ideas que ayuden a intentar salir de la zona de confort en la que nos instalamos al proyectar, sólo para no hacer el esfuerzo de pensar distinto las cosas.

Por eso, me saco el sombrero, y gracias a muchos de esos arquitectos he logrado sacudir un poco mi creatividad ociosa.

2) La Diferencia de Recursos para Construir

Resulta llamativo comprobar el contraste en las posibilidades técnicas y los recursos económicos para hacer arquitectura, que diferencia a los países del primer mundo, en comparación con las posibilidades con que contamos en el resto de este mundo.documentales de arquitectura en Netflix

 

Debo reconocer que no todos los diseños de casas se basaban en estos aspectos, pero las que sí lo hacían bastaban para poner “blanco sobre negro” sobre una realidad que asusta por sus diferencias.

En algunos casos parece no haber límite para lo que se esbozaba en un boceto desprolijo.

Suena como el estereotipo de lo que uno imagina sobre los arquitectos famosos: mesa de café; lapsus creativo; garabato sobre una servilleta de papel… y ya está.

“Esto se le ocurrió al arquitecto y así hay que construirlo”. No importa la dificultad técnica; siempre existirá la tecnología o la gente preparada para hacerlo posible.

Mas o menos como por estos lados…

3) La Arquitectura de la Exposición

Salvo excepciones de viviendas semienterradas o especialmente adaptadas al entorno, en general muchas de las casas parecen “peceras”, con vidriados de doble altura, que se beben el paisaje pero que exponen con crudeza a los ambientes (y a sus habitantes, claro).

documentales de arquitectura en Netflix

Vivienda semienterrada

Y con respecto a esta cuestión, la verdad es que tengo que confesar sentimientos encontrados.

Mi lado de arquitecto no puede dejar de admirar el resultado visual que resulta de romper los límites entre el interior y el exterior. El paisaje y la gente en un diálogo maravilloso.

Y por el otro lado, mi “usuario interior” no puede dejar de imaginar la sensación de estar sentado en un ambiente con tres lados transparentes, en medio de una tormenta eléctrica, sin siquiera un mísero cortinado que parezca atenuar la exposición.

Me cuesta no imaginar la arquitectura como una sumatoria de sensaciones, que en este caso tienen que ver con las ceremonias de habitar una casa y vivirla a lo largo del día.

Y ni hablar que tampoco puedo dejar de pensar (que condena!!) cosas como los costos energéticos para acondicionar térmicamente esos ambientes, …o simplemente imaginarme ¡¡cómo mantener limpio un cristal a 6m de altura!!documentales de arquitectura en Netflix

De qué mundo extraño proceden esos clientes! Gente a la que parece no importarle cosas como estas y que consiente recursos de diseños tan arriesgados! (Y ahora sí es envidia… je,je)

Agreguemos estas circunstancias a la lista de los contrastes de las que te hablaba.

4) El Proyecto sin Limitaciones Económicas

QUIERO, PUEDO… Y LO HAGO!

Arranco con la salvedad de rigor: pueden verse ejemplos sutiles de casas sencillas, construidas con recursos económicos acotados, o al menos más parecidos a los que solemos manejar el resto de los arquitectos del mundo.

Pero hay también una enorme mayoría de viviendas “ovnis”, que aparecen posadas en medio de la nada; en pleno desierto; en el centro de una isla perdida; o en lugares a las cuales sólo se accede luego de viajar 15 minutos en un teleférico!!

Ni hablar de los recursos constructivos.

  • Paredes triples de 70cm de espesor, enclavadas en medio de un terreno de montaña, excavado a fuerza de dinamita.
  • Piscinas de borde infinito, con cascadas, en medio de un paisaje lleno de cactus, lejos de la civilización y sin ninguna explicación de cómo hicieron para proveerse del agua.
  • Terrenos sin caminos de acceso; caminos que debieron construirse; o paneles prefabricados para muros que debieron llegar en helicóptero.

Me adelanto a los juicios de valor apresurados. Que se entienda bien: ¡me maravillo ante el resultado arquitectónico! Me vuelvo a sacar el sombrero!!

DISFRUTO del diseño arquitectónico y aprendo de la diversidad de puntos de vista para resolver las cosas.

Pero eso no quita que algunas cuestiones me suenen… complicadas, por llamarlo de alguna forma.

Hay un dato llamativo. La mayoría de los propietarios confiesa haber gastado en la construcción de su vivienda varias veces más de lo que habían calculado (dónde escuché eso…?); sólo habitan esas casas unos pocos días al año, y en algunos casos viven al otro lado del mundo.

Simplemente pasaron por el lugar; se imaginaron viviendo allí,… y lo construyeron.

Obviamente que cada uno es dueño de gastar su dinero de la manera que se le ocurra. Quien es quien para cuestionarlo.

No es una defensa de ningún pensamiento político. Ni tan siquiera un juicio de valor para esa gente, que quizás tenga su dinero bien ganado.

Sólo que me sigue haciendo ruido lo mal distribuidas que están las cosas en este mundo.

Pero qué va a arreglar uno lamentándolo.

Es sólo eso; un dato de color (color oscuro), que queda evidenciado por un documental de arquitectura que te muestra lo mejor que se está construyendo…, bueno, que te muestra lo que se está construyendo en otras partes del mundo.

5) Grandes Proyectos de Arquitectura = Historias Repetidas

Llama la atención como, a pesar de la diferencia de escalas de las obras de arquitectura, las historias humanas se repiten y se parecen a las que nos tocan vivir a diario.

Cuando se consultaba a los dueños sobre sus pensamientos y sensaciones durante la construcción de sus viviendas, muchos de ellos hablaron de “situaciones estresantes”.

Inconvenientes constructivos; retrasos en los tiempos de obra; presupuestos que se salían de control; y hasta espacios que no se parecían a los imaginados en el proyecto arquitectónico.

No estuvieron ausentes las discusiones familiares, y en algún caso hasta la negación misma de visitar la casa propia ¡POR UN AÑO!, debido a la “acumulación del estrés de obra”.

Al preguntarles sobre las impresiones que les generaba la vivienda construida, luego de pensarlo, muchos propietarios respondieron que “ahora prevalecen las sensaciones positivas…”, lo que deja lugar a suponer que existe (o existieron) de las otras también.

Conclusión básica:

No hay presupuesto, escala de proyecto o disponibilidad de recursos que impida que aparezcan las mismas reacciones humanas con las que tenemos que lidiar, aún en la más modesta de las obras cotidianas.

Y en este aspecto la arquitectura termina siendo la misma.

Porque, entre otras cosas, los arquitectos construimos para mejorar la calidad de vida de la gente, es decir, para seres humanos, que independientemente de su disponibilidad de recursos, son humanos al fin.

Y hasta aquí llegé…

Lejos de las luces de las cámaras, de proyectos faraónicos y de recursos ilimitados, en esta parte del planeta la arquitectura se sigue haciendo como una sumatoria de esfuerzos cotidianos, de propietarios y arquitectos.

Habremos aprendido nuevos enfoques del diseño arquitectónico; nos habremos sorprendido con los contrastes y habremos comprobado hasta donde la arquitectura es la misma; no importan las circunstancias.

Los que hacemos malabares con presupuestos y recursos modestos, seguiremos esperando la segunda temporada del documental, y mientras tanto, tal vez podamos encontrar es estos consejos formas más sencillas de hacer posible una arquitectura tan importante como aquella.

Aquí entonces, algunas ideas que nos ayuden a:

Ahorrar al Construir

Descubrir los Secretos de una Obra Exitosa

Construir Más Rápido

Solucionar Problemas de Humedad

Construir una Obra “Sin Sufrir”

Acerca del autor de este artículo, Marcelo Seia

Marcelo Seia es el autor del blog arquitecturasimple.com, donde te contará la arquitectura cotidiana, sin tecnicismos, desde lo que siempre quisiste saber, hasta lo que hoy te está ocurriendo.

Desde aquí TODOS podrán acceder a la arquitectura

• Los que la ven desde afuera y quieren encontrar respuestas sin tener que aburrirse a los dos segundos.

• Los que están dentro de ella, para acompañarlos a transitar algunos caminos, por los que ya he pasado, ayudándolos a disfrutar de esta profesión…sin sufrir tanto en el intento.

Si quieres saber por qué tienes que seguir leyendo este blog, aquí podrás enterarte.

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