El Secreto de una Construcción Exitosa

¿Quién puede NO QUERER vivir una construcción exitosa? Estés del lado que estés; seas arquitecto o seas propietario de una obra en marcha.

Y hablando de esto, ¿cuántas veces te dijeron que estás loco por querer empezar a construir?

¿No estás cansado de los “consejos desinteresados” que te obligan a que aceptes que estás condenado a SUFRIR con tu obra? Que se vayan todos al…

Nadie en su sano juicio elige pasarla mal. Entonces, ¿por qué elegir hacerlo en TU PROPIA OBRA?

¿Y si te digo que uno de los grandes (y más simples) secretos para tener una buena experiencia de obra está en SÓLO 3 PALABRAS?

Para no ser uno más de los que “venden humo” voy a tener que esforzarme en tratar de demostrártelo.

Me propongo hacerlo. Al menos yo estoy CONVENCIDO.

Cómo tener una construcción exitosa (o que merezca ser contada)

Cualquiera sabe, o puede imaginar, que llegar a ese maravilloso momento de poder ver concretada una obra, deberá darse en un marco de una continua comunicación.

La forma en la que arquitectos, constructores y propietarios elegimos hacerlo es a través de comunicaciones de todo tipo, pero especialmente, gráficas, escritas y fundamentalmente conversadas.

Desde mi modesta visión de las cosas, podremos ser LOS MEJORES diseñadores y constructores del mundo, pero ninguna relación entre los actores de esta novela podrá llevarse a buen puerto si no existe una adecuada dosis de:

¡¡VOCACIÓN DE DIÁLOGO!!

¿Aún así te parece demasiado simple o que no tiene tanta importancia?

Te invito a tomarte unos segundos más.

secreto para una construcción exitosa

El diálogo es una herramienta fundamental para evitar problemas en una obra

Cuál es la relación entre diálogo y construcción exitosa

Salvando las distancias, el diálogo es algo así como el lubricante que destraba cualquier atasco. (Sé que no suena muy feliz, pero es muy gráfico).

Si me apuran, me animaría a decir que el diálogo es la clave para solucionar los problemas del mundo, pero como no quiero (ni puedo) ponerme filosófico, espero que nadie “me apure” para no desenfocarme del tema.

Tenemos que ser conscientes que en arquitectura las relaciones de trabajo no sólo involucran a mucha gente (arquitectos, propietarios, constructores, proveedores, etc.), sino que, por lo general, las mismas suelen prolongarse por mucho tiempo; de allí que es fundamental que esta relación se desarrolle en un marco de armonía.

Son muchas y variadas las alternativas que se presentarán a lo largo de una construcción y éstas no siempre serán sencillas de resolver si no existe una buena predisposición para dialogar.

Y que se entienda bien: esto es aplicable a TODOS los actores de esta historia.

Si hablamos de quienes tendrán la responsabilidad de ejecutar los trabajos (los constructores), me animo a afirmar, como arquitecto, que prefiero resignar algo de calidad en la mano de obra (respetando ciertos límites), en aras de priorizar la calidad humana, que seguramente te evitará muchos momentos incómodos.

Si lo estás viendo como propietario de la obra, tendrás que asumir que la confianza en el profesional que elijas será fundamental para que las cosas se den naturalmente.

Deberías tener la confianza y la empatía para poder volcar en tu arquitecto todos tus sueños, tus necesidades, tus inquietudes, y obviamente también tu presupuesto, con la tranquilidad de que podrás ser interpretado y comprendido, lo que no puede conseguirse sin un buen diálogo!

Si nos pensamos como arquitectos, hay que ser concientes que no siempre se generará una corriente de “buena onda” con nuestros ocasionales compañeros en esta historia, por eso será importante que pongamos en juego todo nuestro arte y empeño en hacer que las cosas fluyan de una forma natural, que nos evite roces innecesarios.

Un malentendido, una confusión o una comunicación deficiente pueden agrandarse hasta niveles insospechados, hiriendo seriamente una relación, que insisto, tiene el agravante de ser prolongada.

Resulta llamativo comprobar que, en la mayoría de los casos todo lo que hubieran precisado era de buena predisposición para sentarse a conversar, en el momento indicado; algo así como: “poder apagar la primera llama antes que ésta se transforme en incendio”.

secreto para una construcción exitosa

¿Es posible “aprender” a dialogar?

Las ventajas del diálogo para ahorrarte problemas

A todos nos gusta ser escuchados y comprendidos, y en este sentido los beneficios del buen diálogo no son unilaterales.

No solamente haremos entender mejor nuestras ideas y puntos de vista, sino que es muy probable que dialogando podamos encontrar razones que puedan hacer cambiar nuestro punto de vista, ahí donde nunca lo hubiésemos imaginado, sólo porque lo habíamos transformado en una guerra de egos.

Me adelanto al planteo moral que alguno pueda imaginarse:

Dialogar no significa aceptar sin discusiones. Dialogar es CONSENSUAR. Tener lugar para explicar razones y lograr puntos de encuentro ANTES que las cosas se transformen en un problema.

¿Cuáles son los límites del acuerdo? La verdad es que no hay recetas universales; cada uno se conoce y es conciente de hasta dónde está dispuesto a negociar sin que alguien se lo tenga que decir.

¿Se puede APRENDER a dialogar para asegurarse una construcción exitosa?

¿Hasta qué punto la capacidad de diálogo puede ser adquirida si uno no nace con ella? Vaya uno a saber… (pregunta para un sicólogo).

Supongo yo, que no se puede hacer maravillas con lo que no se trae “de fábrica”; pero creo que tratar de ejercitar el diálogo es una práctica saludable que puede ayudar a mejorar algunos hábitos y lograr cierto entrenamiento.

Pararse sobre un orgullo sin sentido, eligiendo el camino de la confrontación, en este caso, es condenarse a vivir una obra con roces y disputas. Uno es el que puede decidir NO SUFRIR si elige con inteligencia.

Si está en tus planes ser arquitecto, te animaría a que pienses que desarrollar la vocación de diálogo será bueno hasta como actitud de supervivencia, en la medida que quieras hacer de esta profesión una ocupación placentera.

Es verdad que esta cuestión requiere poner en juego una dosis de energía que no siempre se tiene disponible, (para que negarlo), pero creo que la recompensa merece el esfuerzo.

Mi experiencia con el diálogo y la obra sin sobresaltos

Por si hicieran falta mayores detalles, aclaro que si estoy contando esto, no lo hago subido a ningún púlpito.

¿Estás pensando que yo ya he llegado a ese punto de no tener problemas? Lamento desengañarte.

Me equivoco continuamente, (por suerte cada vez menos), y sigo en el camino del aprendizaje. Trato de tener los pies sobre la tierra y aprender de mis propias experiencias como arquitecto, y en más de una ocasión, como propietario, y es por eso que me animo a sugerirte lo que a mi más me ha funcionado.

Hasta ahora nadie me ha contado otro método que de mejores resultados, y por eso seguiré con el que cada vez me da mayores satisfacciones.

secreto para una construcción exitosa

DIÁLOGO = CONSTRUCCIÓN EXITOSA

En definitiva

Es probable que recomendar el diálogo y la comunicación no sean las recetas arquitectónicas que hubieras estado esperando, pero no necesariamente todo se resuelve desde lo técnico.

Ni siquiera esperes que sea “la receta mágica para no tener problemas”, pero eso sí, TE ASEGURO, es la forma más simple y efectiva de prevenirlos, o en el peor de los casos, para desactivarlos antes que te exploten en la mano.

Si ya construiste tu propia casa o estuviste a cargo de llevarla a cabo, seguramente habrás comprobado que esto es cierto. Si todavía no empezaste a hacerlo, es probable que la experiencia te lo vaya demostrando.

No dejo de pensar como arquitecto, por eso estoy convencido que, aunque uno no trabaje para la gloria y los laureles, es mas que probable que al final de cuentas se nos termine recordando por nuestra buena vocación de diálogo, mas que por nuestras aptitudes técnicas.

Cada uno con su libro. A mí me funciona éste.

Sufrir o pasarla mejor. En todo caso es una simple cuestión de elección.

 

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Acerca del autor de este artículo, Marcelo Seia

Marcelo Seia es el autor del blog arquitecturasimple.com, donde te contará la arquitectura cotidiana, sin tecnicismos, desde lo que siempre quisiste saber, hasta lo que hoy te está ocurriendo.

Desde aquí TODOS podrán acceder a la arquitectura

• Los que la ven desde afuera y quieren encontrar respuestas sin tener que aburrirse a los dos segundos.

• Los que están dentro de ella, para acompañarlos a transitar algunos caminos, por los que ya he pasado, ayudándolos a disfrutar de esta profesión…sin sufrir tanto en el intento.

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Lectura adicional recomendada

“Como ahorrar para construir una casa más económica”

Podrás encontrar en Internet miles de consejos sobre cómo ahorrar dinero para construir una casa más económica.

Materiales; técnicas; buenas costumbres constructivas; que te ayudarán a controlar los gastos que genere tu obra.

Todos serán ciertos, pero si tengo que ser sincero, debo decirte que ninguno será mágico.

En base a lo que te cuento estoy convencido de no equivocarme cuando te digo que la mejor receta para ahorrar al construir es ni más ni menos que…

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2 Comentarios

  1. Angel
    • MS

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