Por qué la gente NO ENTIENDE a algunos arquitectos

Si llegaste a superar el título, seguramente te mueven alguno de estos sentimientos:

a) No eres arquitecto y en algún momento te ha pasado eso de “no saber bien qué es lo que estamos diciendo”.

b) Eres arquitecto y estás en absoluto desacuerdo con lo que planteo.

c) También eres arquitecto (o a punto de serlo), y en algún momento tuviste esa sensación y te interesaría saber las causas para corregirlas.

¿Cuánto tiempo pasamos quejándonos de lo difícil que es conseguir trabajos?

Que cuando los posibles clientes llegan a nosotros no llegamos a “conectar” con ellos al punto de poder concretar las obras. Que la gente no comprende quienes somos realmente los arquitectos o qué es lo que hacemos, o que si cree saberlo piensa que estamos “para poner lindo” lo que los demás construyen.

Uno puede verse tentado a pensar que el mundo está en contra nuestro… o desde una óptica constructiva, tratar de buscar otras razones más terrenales que ayuden a explicar esa falta de conexión.

Te propongo contarte lo que para mí son dos de las causas más importantes por las cuales mucha gente dice NO ENTENDERNOS, y quizás entonces encontrar un remedio para aprender a modificarlas.

Causas que pueden explicar por qué los arquitectos “no suelen conectar” con sus clientes

Primera salvedad: soy consciente que las generalizaciones nunca fueron buenas.

¿Cuántos arquitectos habrá en el mundo? Cientos de miles; millones. Es claro que no se puede hablar por todos ellos, y que muchísimos no tendrán este problema.

Pero cuando uno tiene la certeza de que ciertos patrones se van repitiendo en forma habitual, podemos decir que estamos ante “un caso común”. Es en ese espíritu que trato de encontrar razones que nos ayuden a superar un inconveniente, dicho esto desde ningún púlpito y con el ánimo se sumar.

Dentro de las razones que pueden explicar por qué la gente parece no entender a los arquitectos, creo que hay dos fundamentales.

Los arquitectos Macro Especialistas

La Facultad de Arquitectura suele prepararnos para el diseño de edificios “poco corrientes”: Hoteles, Museos, Aeropuertos, Centros Culturales, Urbanizaciones y todos aquellos proyectos de la Macro Arquitectura, que forman parte de la temática corriente de los distintos años de carrera.

Aclaro: hay excepciones, pero con la mano en el corazón, esa es la generalidad de lo que ocurre.

Si no tenemos la suerte de estar tocados por la vara mágica de poder trabajar en un estudio de arquitectura de primerísimo nivel, luego comprobaremos que en el día a día la gente se acercará a nosotros para pedirnos que reformemos o construyamos su casa.

Superada la “sorpresa”, comprobamos que el futuro cliente es una persona real, tiene cara; cuenta con un presupuesto acotado (¿y eso de qué se trata?), y además su programa de necesidades y sus gustos propios poco coinciden con nuestras “ideas vanguardistas”.

Digo yo, si la temática que tendremos que abordar en la práctica profesional cotidiana tiene que ver ABRUMADORAMENTE con los temas de la vivienda, cabe preguntarse POR QUÉ esa insistencia en formar arquitectos para una sociedad tan distinta a la que les tocará vivir.

No conozco ninguna especialidad que nos capacite seriamente para resolver los problemas de vivienda tomando como sujeto a una persona de carne y hueso.

Creo que nos hace falta una preparación específica que nos ayude a abordar el tema no sólo desde lo proyectual, sino también desde lo económico (cómo les ayudamos a hacerlo posible), y hasta desde lo psicológico, o sea, a conocer el comportamiento humano y poder transmitir mejor nuestras ideas.

Sin una adecuada formación en la temática de la vivienda urbana es imposible pensar que podamos resolver lo que nos piden y pretender encima, que luego se nos entienda. Por eso no tenemos que extrañarnos cuando nos miran con cara de extrañeza o después no vuelven.

Sin ese apoyo no tenemos la llave para “conectar” con ese futuro cliente y todo dependerá de lo que la experiencia nos vaya enseñando, a medida que hagamos camino al andar.

Eso sí, es el camino más largo.

Los arquitectos y el uso de los “tecnicismos”

Es habitual, sobre todo en los primeros años de ejercicio profesional, que tengamos una tendencia al uso excesivo de “tecnicismos” propios de nuestra formación académica.

Años de estudio conversando con docentes y futuros colegas, suelen hacernos creer que continuaremos de por vida hablando con técnicos en la materia.

Es así que seguimos enfrascados en un vocabulario donde es habitual oír hablar de la “división virtual”, la “significación de los espacios”, el “tratamiento de la materialidad”, o simplemente el “enlucido”, el “mortero hidrófugo”, el “alféizar” o la “zinguería”, sin tomar conciencia que delante nuestro suele haber una persona (cliente o albañil) que no están habituados a dicha terminología y que a la segunda expresión complicada dejaron de prestarnos atención.

Me preocupa aún mas el uso del tecnicismo, en algunos colegas, como sinónimo de seriedad o solvencia, en el intento de dejar en claro nuestra supuesta preparación profesional. Estoy convencido que esto, lejos de ayudarnos, no hace más que alejarnos de la gente.

por que la gente no entiende a algunos arquitectos

Una enorme porción del éxito en nuestro trabajo reside en la capacidad de transmitir ideas de forma clara y entendible

Una enorme porción del éxito en nuestro trabajo reside en la capacidad de transmitir ideas de forma clara y entendible, y no solamente para ser comprendidos sino también como forma de generar un vínculo de mutua confianza con los actores mencionados, que será fundamental para aceitar las relaciones.

Hablar claro es una actitud que se agradece en todo orden de vida.

La gente quiere entender sobre lo que le están hablando y no “quedar afuera” por culpa del empeño en usar palabras complejas e innecesarias.

Nuestros clientes y la gente encargada de llevar a cabo la obra, no necesariamente son entendidos en temas de arquitectura o en terminología técnica, por eso no deberíamos minimizar la importancia de tomarnos el trabajo de tratar de hacer comprensibles las cosas.

No hay cuestión técnica que no tenga una explicación clara y sencilla. Y como es MUCHO más sencillo aceptar lo que entendemos, realmente vale la pena intentar comunicarlo en forma clara y sencilla.

Quiero evitar suspicacias. Se que algunos podrán tomar esto como una invitación a bastardear nuestro vocabulario arquitectónico, pero nada más alejado de esta intención.

Llevando esta cuestión a un plano más personal, que haga entendible la idea, suelo contar que me asombra la capacidad de ciertos políticos y tecnócratas de aburrir con explicaciones largas y llenas de tecnicismos.

Escucho una pregunta concreta; me empeño en mantener mi atención enfocada, para comprobar que a los pocos segundos, no sólo evadieron la respuesta sino que se fueron por las ramas y ya ni sé de qué estaban hablando.

por que la gente no entiende a algunos arquitectos

Explicaciones largas y llenas de tecnicismos sólo generan más interrogantes

Por otro lado hay personas con el don de la comunicación.

Siempre admiré a la gente que hablaba claro, sin palabras complicadas; a la que podía entender aunque de lo que estuviera hablando fuera de física atómica, porque aún sin estar interesado particularmente en el tema, lograban captar mi interés a fuerza de claridad y capacidad didáctica.

Todos conocemos algún comunicador social o gente común y corriente, que dentro de su especialidad, cuentan con esa capacidad innata de hacer sencillo lo complicado,… ¡o simplemente de no complicar lo sencillo!

Creo que sería interesante intentar seguir esa línea de razonamiento que emplean para comunicar una idea y hacerla nuestra a la hora de establecer vínculos laborales con la gente.

Ejemplificar; volver sobre lo que no se ha comprendido; despejar dudas que luego se transforman en problemas, hablar claro. No hay muchos secretos complicados.

Transformar un proyecto en una obra construida es un proceso complejo QUE PUEDE TRANSFORMARSE EN UN INFIERNO si no se sabe CÓMO encauzar las relaciones humanas que necesariamente se tienen que establecer.

Insisto con la idea de evitar suspicacias. Hay que alejar esta propuesta de cualquier intención demagógica.

No se trata de “bajar” a ningún nivel, sino más bien de comunicarnos mejor para poder mejorar una relación de laboral que a todas luces resulta en un beneficio para cada uno de los actores de esta historia.

TODOS queremos pasarla bien; tener trabajo; poder ser entendidos y encima saber que le estamos ayudando a resolver sus problemas a la gente.

Vas a encontrar miles de recetas que prometen satisfacción garantizada, algunas de las cuales pueden ser ciertas. Yo no dejaría de escucharlas.

Pero estoy convencido de que si no nos miramos hacia adentro, con espíritu crítico y pensamos realmente en CÓMO NOS ESTAMOS COMUNICANDO, no habrá soluciones mágicas, y seguirá habiendo gente que siga sin entendernos.

Arq. Marcelo Seia

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Acerca del autor de este artículo, Marcelo Seia

Marcelo Seia es el autor del blog arquitecturasimple.com, donde te contará la arquitectura cotidiana, sin tecnicismos, desde lo que siempre quisiste saber, hasta lo que hoy te está ocurriendo.

Desde aquí TODOS podrán acceder a la arquitectura

• Los que la ven desde afuera y quieren encontrar respuestas sin tener que aburrirse a los dos segundos.

• Los que están dentro de ella, para acompañarlos a transitar algunos caminos, por los que ya he pasado, ayudándolos a disfrutar de esta profesión…sin sufrir tanto en el intento.

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Lectura adicional recomendada

Qué cosas DEBERÍAS HACER si quieres “SUFRIR” con tu obra

Dos cosas que te van a sorprender:

• Pocos imaginan la frecuencia con que la gente desea tanto algo y obra haciendo todo lo contrario, y peor aún, ¡¡SIN SER CONCIENTES DE ESO!!

• La felicidad de la experiencia de construir tu casa ¡¡DEPENDE ENORMEMENTE!! de lo que hagas (o dejes de hacer).

Apuesto a que estarás dispuesto a considerar la posibilidad de que tengas mucho que ver en este asunto.

¿Te gustaría tener una obra sin sobresaltos?

¿Te gustaría saber qué cosas evitar hacer para pasarla mejor?… (sigue leyendo aquí)

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